La pobreza, el hambre, la violencia, las migraciones, por enumerar algunas de sus lacras, siguen sumiendo al pueblo africano en la más dura de las miserias.
Niger se sostenía a través del cultivo y el ganado.
Las consecuencias directas de la falta de agua ha sido la destrucción de las cosechas y la muerte de muchas cabezas de ganado.
A más de la mitad de la población no le queda reservas de alimentos y está comenzando a alimentarse de 'hanza', un fruto que se come cuando no hay nada más. Sin embargo, el fruto de hanza puede ser tóxico y causar diarrea . La atención médica es muy escasa por lo que una enfermedad como la diarrea puede llevar a cabo muchas muertes, por lo tanto las muertes por falta de alimentos no solo son causa de la desnutrición sino también por ingerir alimentos como este.
Las lluvias del año pasado fueron escasas y llegaron demasiado tarde, lo que causó daños a los cultivos, y fuertes sequias en las tierras de pastoreo. Al mismo tiempo, desde el año pasado los precios de los alimentos continúan altos, lo que significa que la gente que no ha producido alimentos suficientes este año ,no puede darse el lujo de comprar más.
Una pregunta frecuente es:
¿El pueblo no tiene los métodos tradicionales de la lucha contra la sequía?
Los pastores migran y los agricultores han adaptado las técnicas para manejar el clima
seco. Pero sólos no pueden hacer frente a tantos problemas. El fracaso de las cosechas durante el año pasado ha creado una situación excepcional. Muy pronto, percibimos la
migración masiva a las ciudades e incluso a países vecinos.




